domingo, 20 de marzo de 2016

Negar la evidencia

Me acuerdo de cuando empecé con la sequedad...
Tres años y medio después de la operación de lasik acudí a la consulta de la doctora que me operó en numerosísimas ocasiones, porque lo que menos piensas es que fue ella la que te provocó este daño irreparable.

Tres años y medio después de la operación lasik acudí en numerosísimas ocasiones a la consulta de la doctora que me operó, porque lo que menos piensas es que fue ella la que te provocó este daño irreparable.

Recuerdo que cuando me eché a llorar la primera vez, porque no aguantaba el dolor, el escozor, la sensación de cuerpo extraño, porque no entendía que le pasaba a mis ojos y a mi visión, me dijo alto y claro: YO NO PUEDO VALORAR EL FACTOR PSICOLÓGICO.

Pronto descubrí que tampoco valoraría nunca el daño que produjo en mis ojos, y que jamás lo reconocería.

Llegó a decirme que ella también tenía los ojos secos cuando estaba en Madrid, y hablo tras un schirmer de cero en ambos ojos...

No le deseo mal a nadie, pero esta.... como definirla... debería estar apartada de su cargo, no la considero nada profesional, ni humana, que es otra cuestión diferente.

Macabu

sábado, 9 de enero de 2016

¡Qué buen ojo para los negocios!

No se pierdan el artículo publicado en la página de la Sociedad Americana de Cataratas y Cirugía Refractiva. No se puede ser más revelador sobre lo que verdaderamente le importa a la industria de la cirugía refractiva. Iremos comentándolo en una serie de artículos. Verán que no tiene desperdicio. Hoy nos basta con el subtítulo:

Experts offer suggestions on what can be done about a decline in LASIK procedures

“Expertos ofrecen propuestas sobre qué se puede hacer ante el descenso de las intervenciones quirúrgicas lasik”

¿Y por qué tendrían que preocuparse los expertos por el descenso en el número de un tipo de intervención quirúrgica? Imaginemos que nadie padeciera cáncer de pulmón y entonces un doctor publicara un artículo con el subtítulo: “Y ahora que la gente cuida sus pulmones y no se ponen enfermos, ¿Cómo vamos a rentabilizar nuestras clínicas? ¿A alguien se le ocurre algo para que vuelvan y aumenten los enfermos de cáncer de pulmón?”

Una operación quirúrgica es un remedio para el enfermo, no un bien para el sano. El objetivo de los médicos debe ser prevenir las enfermedades para que no tengamos que entrar en el quirófano, no lamentarse porque se va erradicando la necesidad de la intervención. Es verdad que somos mortales y no podemos evitar el deterioro y la enfermedad, pero eso es una desgracia que la clase médica debe luchar por paliar o aliviar, no un bien que se deba fomentar.

La operación de lasik no mejora absolutamente nada que no pueda mejorar la mejor graduación, amputa irremediablemente nervios imprescindibles de la córnea y produce secuelas permanentes e irreversibles en más del 30% de los casos. Esto nos lo han enseñado profesionales de la oftalmología. Las secuelas pueden llegar a ser debilitantes e inhabilitantes, y el impacto psicológico es monumental, y esto no nos lo ha enseñado ningún doctor refractivo precisamente. El único motivo por el que un doctor estaría interesado en promocionar semejante aberración es porque le beneficia a su cuenta corriente.

Eso ya lo sabíamos, pero no nos esperábamos que lo anunciaran tan descaradamente. Y sólo estamos comentando el subtítulo, que todavía no hemos empezado con el artículo.

Continuará.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Dolor, Ardor, Escozor, Rabia e Impotencia

Han limitado nuestras vidas. Ellos lo niegan. Sufro de dolor, ardor, escozor, sensación de cuerpo extraño, fotofobia, hinchazón palpebral, visión borrosa desde que me levanto hasta que me acuesto, y en ocasiones esos mismos síntomas me despiertan por las noches.

A veces el dolor es insoportable, teniendo en cuenta que nos han seccionado la parte de nuestro cuerpo más inervada (la córnea). Sé que solo me puede comprender quien lo padece como yo. Empecé hace dos años y medio, casi cuatro años después de operarme y no quiero ni imaginar que será de mis ojos en el futuro. Si alguien que este pensando operarse me está leyendo, aún está a tiempo de no cometer uno de los mayores errores de su vida, pues no hay vuelta atrás.

Si alguien me hubiera contado que algo así me podría pasar, dudo que le hubiese creído, porque es tan duro y tan difícil de llevar, no sólo para mí, sino para la gente de mi entorno. Cada día que pasa el número de afectados aumenta, cada caso es diferente, pero nos une la rabia y la impotencia, porque muy pocos doctores reconocen nuestras secuelas como tales.

Ya hay afectados a los que se les ha reconocido incapacidades y altos grados de discapacidad. Nuestra patología nos impide llevar a cabo una vida normal y en muchos casos no podemos continuar con nuestras profesiones, estamos indefensos, ya que ni la justicia nos ampara.

Algún día seremos visibles y nuestras secuelas serán reconocidas a todos los niveles.

Macabu

domingo, 20 de diciembre de 2015

Alerta sanitaria

Mi amigo se fue por enésima vez a hablar con los doctores de la clínica que le destrozó la vista y le respondieron que después de su “hazaña” “nos pasamos horas consultando bibliografía” para encontrar el remedio a su destrozo. ¿Pero no decían que su oftalmología era tan “avanzada”? Mi amigo todavía está esperando, su vista no ha mejorado nada y ya han pasado años.
Antes de operarle no tenían que “consultar bibliografía”. Antes de operarle le decían que “eres muy joven, le pasa a uno entre diez mil, esto es seguro, a ti no te va a pasar, el doctor tiene décadas de experiencia con decenas de miles de pacientes satisfechos” como si los errores fueran insignificantes. Le vendieron un paraíso de seguridad que ellos mismos sabían que no existe, y utilizaron la confianza de su paciente para ocultar esa contradicción.

Pero tras la operación mi amigo no para de preguntarse cómo se pudo fiar de un doctor que no ve mejor de lo que él veía y luce feliz sus gafas porque ni loco se somete a la operación con la que le ha destrozado a mi amigo la vista.

Les gustaría que nos comportáramos como lo que para ellos somos: excepciones, casos muy particulares, casos anormales. Por supuesto que se enorgullecen de que dedican su tiempo a buscar soluciones para las raras excepciones que según ellos somos, sobre todo porque saben que la voz de un afectado se oye más de lo que se oiría una voz hablando junto con otras 99.

Pero se nos oye más, en primer lugar porque no somos uno de cada 10000 como le dijeron a mi amigo, ni siquiera uno de cada 99. Las secuelas pasan del 30%.

En segundo lugar, porque los casos de éxito siguen con sus vidas y hablan de sus cosas, mientras que nosotros estamos publicando la verdad.

Y en tercer lugar, porque sus mismos colegas publican sus posturas discordantes y reconocen la gravedad de lo que nos han hecho en vez de despacharnos como hipocondríacos obsesivos.

Pretenden que el sufrimiento de un afectado valga lo mismo que el no-sufrimiento de un caso de éxito a quien han conseguido convencer de que ve mejor tras la operación porque no ve peor sin gafas de lo que vería si hubieran probado a ponerle gafas con su mejor graduación en vez de operarle.

Ellos consideran injusto que se nos oiga más que a sus casos de éxito, y como no encuentran otra forma de callarnos, nos bloquean sus blogs y sus páginas y nos denuncian. Y por mucho que aun así intenten hacernos creer que son buenísimos porque dedican horas de búsqueda en “bibliografía” para solucionar el destrozo sin solución que nos han perpetrado, no van a conseguir que nos conformemos y nos callemos.

sábado, 1 de agosto de 2015

Clínica de Cirugía Refractiva Aberraciones Corneales S. A. Episodio 3

Doctora: Sólo tiene dioptría y media en cada ojo. Le podríamos poner gafas y usted vería perfectamente, pero eso no aumentaría mis ingresos. Prefiero quemar las células de sus ojos con rayos láser porque así aumento mi volumen de ventas y mi clínica me paga más.

Paciente: Pues yo he leído en internet un montón de casos horribles de operados con secuelas.

Doctora: Y por qué cree usted que yo no me opero ni loc... quiero decir... no lea usted esas cosas y lea este estudio que hemos elaborado nosotros mismos: sólo un 1% de los pacientes cuya vista hemos destrozado con nuestra avanzadísima tecnología ha intentado suicidarse. El resto está sobreviviendo a base de medicamentos para los ojos, antidepresivos y psicoterapia.

Paciente: ¿Y cómo sabe usted que yo no tendré la desgracia de ser uno de los incluidos en ese 1%?

Doctora: Porque tenemos en nuestro quirófano un contador de pacientes que los numera de 1 a 100. Como nuestro porcentaje de éxito es 99%, sabemos que al paciente 100 le vamos a dejar secuelas. Ahora mismo va por el… pero si acaba de salir el 98! Dese prisa que el siguiente será el 99, y como se le adelante alguien y a usted le toque ser el 100, va a lamentar haberse operado durante el resto de su vida!

A la paciente le da tal soponcio que pierde el equilibrio y se cae al suelo.

Paciente: Le agradezco mucho la información, doctora, ayúdeme a levantarme y opérese usted si tanto le entusiasma, que yo quiero vivir mi vida.

Guión: Stop Lasik
Dibujo: Malubo

Episodio 1
Episodio 2

jueves, 2 de abril de 2015

Testimonio real de un cirujano refractivo que luce gafas

(Omitimos el nombre del cirujano para evitar que nos callen a martillazo judicial, que es el único recurso que les queda tras quedarse sin argumentos)

“Yo me operaría si tuviera la necesidad o la ilusión de operarme”

Puesto que, según él mismo, que usa gafas, no tiene necesidad, resulta que "liberarse" de las gafas no es ninguna necesidad, luego está operando y arriesgando la salud de los ojos de miles de personas sin ninguna necesidad.

¿Y cómo es que él, que lleva años practicando la cirugía refractiva y es todo un experto y un profesional, no siente ni pizca de ilusión de practicársela a sí mismo, pero sí parece que le entusiasma practicársela a personas que la necesitan tanto como él (nada)?

domingo, 29 de marzo de 2015

Lo normal, la excepción y casi nadie

"Lo normal es que la gente vaya muy bien con este tipo de cirugía intraocular, si no, no la haríamos y no lo harían en el resto de las clínicas. Lo que pasa que tú eres una excepción (…) que no le pasa a casi nadie"

Esto es lo que le dijo una doctora a un afectado (Omitimos nombres. No seremos nosotros quienes colaboraremos en su deseo de callarnos a base de denunciarnos, dado que, a falta de argumentos mínimamente presentables, es el único medio que les queda para impedir que digamos la verdad)

Como siempre, los doctores creen que pueden aplicar a los seres humanos la mentalidad del científico que considera aceptable un determinado margen de error prácticamente residual. Ningún ser humano es un error residual. Supongamos que aceptáramos que el margen de error del que ellos alardean fuera cierto, que, sea el que sea, es lo suficientemente alto como para que ellos mismos se nieguen en redondo a someter sus propios ojos a ese margen de error, y lo suficientemente alto para que prefieran atender a sus clientes luciendo esas hermosas gafas de las que intentan “liberar” a sus clientes.

Supongamos que aceptáramos que su margen de error es verdad. ¿Cuánto es “lo normal”? Dicho por una “científica” ya es preocupante. Porque según estudios que está publicando la FDA que consideran todas las secuelas, incluso las que los doctores minusvaloran o directamente desprecian, y muchos afectados hemos sido víctimas directas de ese desprecio como si no tuviéramos bastante con el daño que nos han causado, “lo normal” puede no pasar del 55%, es decir, que un 45% de operados padecen secuelas. Si a los doctores un 45% les parece exagerado, vamos a dejarlo en un 30%. Un cirujano que practica operaciones de cirugía refractiva no se operaría a sí mismo ni por la centésima parte de ese riesgo.